[REPORTAJE - GÉNEROS PERIODÍSTICOS]
Viviana Bedoya Franco
Los jóvenes Berlineses que no vamos al colegio no es que seamos violentos, es que... no sé, hemos... nos da rabia con más facilidad que a otros
"Mis enemigos son los del Jardín (equipo de fútbol de vereda), mis enemigos son los de la reforma, mis enemigos son los de Moscovita, mis enemigos son los de Montebello, mis enemigos son los “Sanjuaneros”, comienza diciendo Orlando, uno de los jóvenes entrevistados, a la vez que nos muestra como es su sistema de defensa lanzando varias patadas y puñetazos al aire, como demostración de sus conocimientos de lucha.
Nuestros enemigos son todos aquellos que miran por encima del hombro así sea para jugar cualquier cosa.
Declaraciones contradictorias si se tiene en cuenta que el siguiente protagonista del reportaje, Óscar, otro joven de su edad, y con quien aquel mantiene amistad, dice ser seguidor del equipo de la Reforma.
"Nosotros sexo, alcohol, violencia y Futbol", dice Óscar, quien más adelante amplía la lista de enemigos dada antes por su amigo Orlando: "(drogadictos), putas... depende, vagabundos". También entran los homosexuales, "la escoria de la sociedad, a quien no le importan las personas", como aseguran.
Entra en escena ‘La Mona', una joven de 15 años que quiere ser modelo y a quien le agrada la estética, según se asegura en el reportaje. Entonces llega una declaración reveladora.
"Los ‘Berlineses' no es que seamos violentos, es que... no sé, hemos... nos da rabia", asegura mientras también obsequia al espectador con patadas al aire a modo de exhibición de artes marciales.
¿Tienen claro lo que son?
El reportaje aclara que estos grupos juveniles no están organizados políticamente, y aunque les definen como nazis, no tienen muy claro lo que significa y más que nada, lo que les fascina es el lenguaje de la violencia.
Notas que vas creciendo y lo vas notando dentro
No tienen mucho que hacer durante el día, sólo uno de los que forman la pandilla trabaja y el resto están buscando algún espacio para armar la riña.
"Somos gente obrera todos", dice Mario, otro de los integrantes de este grupo, quien explica que algunos están buscando trabajo, otros ya lo tienen y otros están de baja. Orlando, primer protagonista del reportaje, es el único de todos los jóvenes a los que se entrevista que procede de una familia ‘acomodada' hijo de un poderoso hacendado a la región.
Dinero no les falta, según ellos, y lo suelen gastar teléfonos móviles, pero también en otras de sus actividades, como son "beber cervezas, escuchar música Oí!, agruparnos en grupo (...) y si hay peleas, pues ir por la gente que se mete con algunos de nuestros amigos", como detalla Oscar. Testament y Sepultura son algunos grupos que gustan de escuchar.
"Las canciones hablan de política, de fútbol (...) algunas incitan a la violencia", explica Orlando.
"Yo soy facha"
"Yo soy facha más que nada, racista no, porque tampoco voy ahí mirando mal a los negros ni nada, a mi lo que gustaría es que la región estuviese limpia", explica La Mona. Acto seguido varios de sus amigos complementan, con nuevas razones, ese sentir de odio con afirmaciones de la talla de "notas que vas creciendo y lo vas notando dentro", "somos racistas", "mis ideas son de equipo de fútbol (...) por mi territorio lo que fuera", "Berlín limpia (...) sobran, nos quitan la tranquilidad", etc.
Tipología 'Berlinés'
Además, otro de los testimonios aclara que hay muchas clases de ‘Berlineses' y que hoy en día la estética del cabeza rapada está de moda. "Hoy todos quieren ser ‘Berlinés' se rapa la cabeza, se compran una camiseta de marca y ya está, pero no tienen ideales", asegura uno de estos jóvenes, mientras que otro aclara que los mejores ‘Berlineses' son los "defienden su gustos y preferencia a toda costa".
¿Mi ideal de hombre? Que no sea 'Berlinés' (...) con dinero, diferente, educado.
Porque el pensamiento de nosotros es más bien (de ideología comunista y/o anarquista), y busca en una de sus integrantes, Sandra, explicación al fenómeno ‘cabeza rapada': "Yo no soy como los cuatro, entre comillas, ‘pringados', que va de fachas y que portan la estética 'Berlinés' cuando no lo son".
Por un lado, los 'Berlineses' o "nazis” porque así nos llaman; defienden que lo que los identifica es su pensamiento, su rebeldía, su imposición ante los demás, no dejarse de nadie.
Una crisis adolescente
"Yo pienso que las bofetadas se las tiene que llevar por ellos mismos, yo les puedo decir muchas veces que están equivocados y ellos saben que muchas veces, aunque yo haya tenido razón, ellos no me la han querido dar", afirma Lourdes, madre de La Mona, quien ve la situación de su hija como una "crisis de la adolescencia" sin alterarse en absoluto en sus declaraciones.
"Es una niña agraciada, tiene una voz impresionante, puede cantar, bailar (...) vale para muchísimas cosas y que no rinda y que se vaya con este tipo de gente me da muchísima pena por ella", prosigue Lourdes.
"¿Mi ideal de hombre? Que no sea 'Berlinés' (...) con dinero, diferente, educado (...) que no traiga problemas como yo", dice La Mona, sobre lo que espera en su vida sentimental futura, otra reflexión contradictoria dentro de las varias que realiza en una conversación cualquiera o como esta.
Vive rápido, muere joven
"Nosotros no vamos a llegar ni a los 30", concluye uno de estos 'jóvenes violentos'.